Buscando a Dios
Como de chiquito era tan chiquito, para mis 18 pedí a mis papás que me regalarán una extensión, pero no de la tarjeta… sino una extensión peneana. Había ido a averiguar, y te ponían el tamaño extra que uno quisiera, pero cada centímetro eran mil más... así que con 5 centímetros estaba bien para llegar a la estándar sin ostentar. La operación era fácil pero larga, cortaban por ahí, pegaban de un lado, del otro y listo…. Después el problema era encontrar el color a la extensión idem al cuerpo de uno, porque cuando la pintura seca siempre queda distinto!!. Tardaron menos de 20 minutos en cortar y pegar… y como 15 horas en encontrar el color… a tal punto el color es exacto que si no fuera por ese nuevo pedacito duro nadie se daría cuenta…
Antes estaba acostumbrado a taparlo con los rulos, pero ahora era tanto mas largo que no me alcanzaban, así que decidí ponerme extensiones en el pelo… pero para mi desgracia, parecía Lenny Kravitz, cuando paso del rulo al lacio… me quedaron los pelos largos y llovidos, y no podía tapar el agregado…. Entonces me puse a pensar en Lenny, y recordé que tenía piercings, para distraer la vista de la gente que miraba su cambio de look, y también un par de tatoos…. Entonces decidí ponerme un piercing, pero me lo puse en la extensión, así que ni me dolió…. Pero también me hice un tatoo, y como me acorde que las malas lenguas dicen que la María Eugenia Rito al verlo en el camarín de los premios MTV del año pasado a Lenny Kravitz se arrodilló y le rezó, pensé, “tengo que tatuarme a la Virgen María con las manos juntas rezando!!!. Tal vez tuviera la misma suerte que él!...y efectivamente así fue… las mujeres venían a rezarme como nunca…. No se si era el por el nuevo tamaño, el piercing, las extensiones del pelo, o la virgen maría… pero estaba dando buenos resultados….
Pero ante tanta lujuria tuve un sueño horrible… donde veía que al morirme mi pene con su prótesis y la virgen maría iban al cielo, y a mi sin él, me mandaban al infierno por lujurioso pecador... esas cosas de la iglesia que uno nunca entiende… Me levanté sobre saltado y decidí ir temprano a la iglesia para ver si podía encontrarme con Dios y pedirle que me dé una nueva oportunidad… porque no quería separarme de mi pene nuevo…. Tan compungido estaba que le llamé la atención al párroco de la iglesia y me dijo de hablar… le expliqué mi situación y que quería reencontrarme con Dios…. Entonces me dijo, “la mejor vía para llegar a Dios, es convirtiéndote en un buen pastor y acercándole nuevas ovejas al rebaño”. Como todo lo proveniente de la iglesia, lo tome en forma de parábola, así que como buen pastor, dejé los lindos mininos, y salí todas las noches a buscar ovejas nuevas, le preguntaba cuanto calzaba, le ponía las botas y le daba sin discriminar… cuando fui contento a contarle al párroco la cantidad de ovejas que había rebañado, me hecho a patadas de la iglesia…
Con toda la desazón, decidí tomarme un avión para estar en el cielo, más cerca de él. Llegué al aeropuerto, pregunté cual era el vuelo mas largo, y me dijeron: “A Japón”… y a Japón me fui… El viaje era por demás turbulento, y no me podía sacar el cinturón de seguridad… y yo veía que la azafata de rasgos orientales me miraba y me miraba pero tardé en darme cuenta… claro, el cinturón me agarraba la cintura, pero el agregado que me había puesto marcaba un bulto importante… evidentemente Dios quería ese destino para mí, así que tras llegar a Japón y hacer migraciones, con la azafata nos tomamos un taxi hacia un mismo hotel… Fue puro desenfreno…. Ella parecía una geisha… mientras a mi ya se me estaba despintando la extensión por tanto uso… entre interín e interín, la japonecita me preguntó a qué había ido a Japón… y le expliqué mi dilema moral de verme separado entre el cielo y el infierno con mi nuevo amigo, y que por eso quería hablar con Dios. Ella, hermosa, con sus ojos ajaponesados y su mayor sonrisa, puso sus manos en mi cabeza, y riéndose, me empujó hacía su entrepierna… ahí lo tenés a Dios, decile lo que quieras…
MONOLOGO CON DIOS
Sin dudas lo había sacado de la ducha, porque aun tenía restos de jabón, lo cual me hizo sentir un poco más cómodo, porque al fin y al cabo, se bañaba y cortaba el pelo como cualquier persona terrenal. Olía bien pero su apariencia era medio extraña. Otra vez volví a escuchar una voz de más allá, que me decía: “No seas descortés, si no le vas a dar un beso, al menos dale la mano”. Y eso hice. Le estreche la diestra. Escuche un pequeño grito y pensé que se la había estrechado muy fuerte. Así que aflojé un poco la fuerza. Dios empezó a sacudirme la mano como emocionado de tenerme ahí. Evidentemente eso me puso más nervioso, y lo se porque cuando recupere mi mano, estaba toda transpirada.
No salía aun de mi asombro, cuando aquella voz de mas allá, me dijo: “Si vas hablarle, que sea de cerquita porque es medio sordo”… ahí me di cuenta porque Dios no escuchaba mis plegarias… y también la ironía de que siendo Todopoderoso tenga mala audición… sin embargo me acerqué entre los dos largas guardias que tenía a sus costados para hacerle mis preguntas: “Dios, me consideras un pecador?”. “sí” se escucho tibiamente… “Puedo aun ir al cielo con mi extensión?”. “Sí”. Ya me estaba empezando a entusiasmar. Me acerqué un poco más porque no quería que otros escuchen mi pregunta: “Dios, voy a ser feliz?”… y la respuesta fue tan clara como alentadora: “Siiiiiiiiiii” dijo largamente. “Gracias Dios por esta oportunidad” le dije… y me aleje despacito, y vi como le brotaba una lágrima tras mi agradecimiento. Atónito me quedé mirando semejante regalo del cielo, cuando alguien me volvió a agarrar de los pelos. Era la japonesa. Tenía un brillo nuevo en los ojos, que le potenciaban su belleza. Me jaló hasta ella y surgió una posibilidad que yo hasta ese entonces no había considerado. Mi extensión peneana se puso cara a cara con Dios…
MONOGOLOGO Nro 3:
MI EXTENSIÓN Y DIOS
Cuando la extensión había visto a Dios por primera vez, se había asustado y se retrotrajo a su menor expresión. Sin embargo, tras la charla que tuve con Dios, la extensión empezó a relajarse y a sentirse más cómodo. Así que empezó a cancherearla y se agrandó, pero en el fondo le dio algo de vergüenza porque se puso bastante colorado.
No se bien que se dijeron porque yo estaba lejos, pero la prótesis le tiró un tucumano (cabezazo) a Dios, pero éste no reaccionó. Fueron sus guardias que lo defendieron y pusieron a la prótesis en su lugar. Lo encerraron por desacato en un calabozo oscuro y húmedo.
La extensión se cansó de empujar para salir, pero no podía. Las paredes parecían blandas, pero no lograba salir de ellas. Hasta que la en un extraño movimiento a pura agilidad, logró salir. Tan enojada estaba la extensión, que escupió al mismísimo Dios en la cara y salió corriendo cobardemente.
Lo extraño de todo es que me tuve que ir con él, ya que la azafata geisha no me había dicho que el piloto del avión era su marido, y nos había seguido hasta el hotel… así que desnudo salí corriendo por las atestadas calles de Tokio….
Proximamente: Monologo: Paseando desnudo por Tokio.
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